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viernes, 30 de diciembre de 2016

EL PACTO (Cortometraje)

¡¡¡ Feliz 2017 para todos mis amigas y amigos lectores !!! Este año 2016 sería para el olvido, si es que no se hubiera dado lo inolvidable: Por primera vez una de mis historias llegó a la pantalla. Se trata de "El Pacto": una historia de navidad particular en forma de un increíble y bello cortometraje de 2:50 minutos a cargo de gente con mucho talento. ¡¡¡ Gracias Nicolás Castaño !!!


viernes, 23 de diciembre de 2016

SETI, EL EGIPCIO /// CAPITULO 145


145  LAS TRISTEZAS DE ANKH (ANKH)
Por Karlos Dearma.

El camino de regreso al delta fue tan duro como esperaba. KHAMOSE me encomendó la misión de escoltar el cadáver de mi amigo, AMUN, hasta Tanis, su lugar de nacimiento. Allí debía entregarlo a su familia, y así lo hice. Los funerales y homenajes fueron seguidos por cientos. Mi amigo era conocido y respetado. La captura del asirio lo volvió un héroe.
Volví a encontrarme con AZIRA: No pude darle ninguna explicación satisfactoria sobre lo sucedido pues yo mismo no la tenía. Nos despedimos sin conflictos. Creo que regreso a Saq.  No puedo medir su tristeza: si puedo medir la mía.

Luego de aquello conduciría a las tropas mercenarias, ahora a mi mando, hasta Avaris. 

Allí nos encontramos ahora. Estoy a punto de entrevistarme con el príncipe BEBTI. El guerrero de Mari, DUMUZI, me acompaña. 

Y no solo él. También los otros jefes mercenarios: THERA, de los escitas y ARNE, de los hombres del norte. Esperamos que nos reciba fuera de su residencia. 

Una presencia me sorprende: La hermana de faraón, la princesa CHAVI, sale a encontrarme. Un escriba la acompaña. Es AMENHOTEP, el amigo de SETI. Él es quien habla primero:

-Les agradezco a todos que estéis aquí. El príncipe BEBTI les da la bienvenida. Lamento la noticia sobre la muerte de AMUN, porque también era mi amigo, y, esta catástrofe no podía suceder en peores circunstancias. Le queríamos y necesitábamos: ¡Qué los dioses le bendigan y acompañen! La princesa tiene algunas cosas que decirles.

-Mi nombre es CHAVI, mi hermano y también yo estamos agradecidos por su llegada. Me ha encomendado hablar con vosotros, ya que la prisa es algo apremiante en estos momentos. El ejército de la Reina Naga se ha puesto en movimiento hacia el norte. Debemos actuar. El general ANTEF será su nuevo jefe. Deberéis estar con él en los cuarteles.

-Marchareis al sur pronto para intentar contenerla.

-En cuanto a ti, ANKH, el príncipe BEBTI te ha encomendado una misión de mucha importancia. Para ello te daremos todos los recursos que sean necesarios. Mi hermano considera vital buscar la ayuda de un hombre que conoces muy bien. Alguien que puede hacer que Egipto vuelva a tener esperanzas y conseguir la victoria. Un barco está listo para zarpar en el puerto y te espera.

-Supongo que no aceptarás un no como respuesta.

Sonrío. Todos me observan en silencio. Me perderé el comienzo de la nueva batalla, pero también sé que de este viaje depende el futuro de Egipto. Algo parecido a la dicha crece dentro de mi cuerpo. No me han dicho el nombre de ese guerrero pero no hace falta. Volveré a reencontrarme con un amigo, y, créanme, es algo que necesito. 

¿Acaso no imaginan quién es? Se los diré: SETI de Abydos.

continuará ... 


viernes, 16 de diciembre de 2016

LA LUZ DE LAS NOCHES (Cuento corto por Karlos Dearma)


La luz de las noches
Por Karlos Dearma

La tarde se fue de a poco y la tierra se envolvió en sombras. Eso lo inquietó. Tan pronto como la noche ocupo la escena, un creciente viento fresco llego desde las montañas, erizándole el pelo, haciendo bramar con soplidos invisibles, las ramas de los árboles. Olfateó el aire y sintió los aromas de la foresta y el frío se metió por sus fosas nasales.

La soledad lo rodeaba. El resto del grupo lo había dejado atrás. Un ruido de ramas secas rompiéndose lo puso en estado de alerta. Sintió miedo y desconfiado como era, se agazapo detrás de unas rocas. Aguzó los oídos, alzando cabeza y orejas, pero solo recibió el sonido del silencio. Un perseguido como él sabía que debía evitar a los hombres:  Esos carniceros infames que querían cobrarse su vida.
Hubiera querido confirmar esa nada visualmente, pero la luz de la noche no había aparecido aún. ¿Qué le habría sucedido?

La oscuridad era casi total, pero como si una magia hubiese respondido a sus deseos, la luna finalmente emergió desde los densos nubarrones que cabalgaban el cielo, tiñendo con su luz gélida la faz de los bosques.

 Envalentonado, subió a una roca alta y le lanzó un fuerte aullido, agradeciéndole una vez más su tierna compañía. Desde la lejanía, otros lobos lo imitaron. 

miércoles, 30 de noviembre de 2016

SETI, EL EGIPCIO /// CAPITULO 144



144   MUWATALLIS AL RESCATE (ARNUWANDA)
Por Karlos Dearma

Quedo a solas con un centinela y el mensajero del rey, que permanece en la penumbra.

 Observo el lugar de mi encierro y estudio las posibilidades de escape que tengo: Casi nulas. Solo un agujero en lo alto de la celda, cerrado con rejas y por el cual se mete el aire frio de la noche, y la puerta de entrada. Piensa ARNUWANDA, piensa. No es la primera vez que te han pillado. Estos muros no pueden encerrarte.

-¿Acaso piensas escapar? Sera mejor que lo olvides: Nadie huye de la prisión de EA-TESHUB.- El guardián sonríe con satisfacción, tal vez sea cierto lo que dice. Mejor no pensarlo.

-Siempre hay una primera vez para todo, amigo.-La otra voz, que responde a los dichos de mi guardia, me resulta familiar. Esta vez intento prestarle más atención al mensajero. 

En las oscuridades creo reconocer a la figura. Pero si es… ¡MUWATALLIS! El carcelero lo mira extrañado. Mi amigo sale de la penumbra y le atiza un golpe en la cara que lo deja fuera de combate. Se agacha y comienza a revisar entre las ropas del guardia. Encuentra unas llaves.

-Nos vamos amigo. Tendrás que explicarme como te hiciste encerrar de manera tan tonta.

-Primero salgamos de este horrible lugar.
Abre la puerta y por lo bajo le doy las gracias: No me gustaba la idea de tener que sufrir la tortura. Estoy algo dolido pero entero. Tomo la espada del guardia mientras mi amigo lo mete dentro de la celda. Busco una cuerda y algo que sirva de mordaza. Lo dejamos encerrado.

-No tenemos mucho tiempo, ARNUWANDA. El jefe regresara pronto, cuando se dé cuenta que el rey no lo mando llamar.

-Por los mil dioses de Hatti, MUWATALLIS. ¡Nos buscara toda la guarnición!

-Entonces salgamos con prisa. No tengo un plan. Antes debemos llevarnos a alguien.

-¿Un retraso? ¿De quién se trata, mi príncipe?

-ARNUWANDA, ¡No me digas príncipe! Es una de las rebeldes.

-¿SILOE?

-¿Es así como se llama?

-Sí, jefe: es una de las líderes y no solo eso. Debía intentar liberarla. Pero no puedo contártelo ahora. Mejor vamos por ella, créeme, es importante.

No está muy lejos de allí. Esta débil y por lo tanto no ofrece resistencia. La liberamos y un alboroto se desata en las mazmorras. Son los otros prisioneros. No hay tiempo de liberarlos. Pero mi amigo insiste y les entrega las llaves. No podemos esperarlos. 

Corremos por los pasillos y buscamos el techo de la prisión. Deberemos saltar desde la muralla. No está bien hacerlo sin cuerdas  y no hay mejor alternativa. Sera duro. Piensa ARNUWANDA, piensa. Y cuando pensamos que podemos irnos, alguien nos cierra el paso.

-¡Alto, MUWATALLIS, ¿Adónde vas con la prisionera?!

-¡GUREK, será mejor que no intentes detenerme! ¡Voy a irme con esta mujer y con mi amigo y nadie me detendrá!

-¡No puedo permitirte eso, MUWATALLIS!

-No me obligues a matarte, GUREK.

-Nadie matara a nadie hoy aquí. Soy ARNUWANDA, jefe de Hatti. Escucha, GUREK. Eres hitita al igual que nosotros. Ayúdanos.

-¿ARNUWANDA? ¡Por los mil dioses! Estuve a tu mando en la guarnición de Hattusas. Soy hijo de PUSARRUMAS.

-¡PUSARRUMAS! ¡El heteo más loco y valiente que he conocido! Te recuerdo, eras casi un niño. Escucha: Tu padre es mi amigo, GUREK, ayúdanos a escapar.

-Lo sé. Voy a meterme en un lio. Buscare una cuerda y engañare a los guardias. Ocultaos.
GUREK desaparece en la noche. La alarma ha sido dada para cuando regresa y la sorpresa se pierde. Jinetes y centinelas recorren allí abajo la ciudad de Alepo. Comenzamos a descolgarnos desde la muralla. SILOE y MUWATALLIS primero. Tal vez la oscuridad nos sirva de refugio. Quedo último.

-GUREK, ¿Vendrás con nosotros?

-No, fingiré y me pondré a buscarlos junto con el resto de la guarnición. Nadie sospecha de mí. Los presos liberados están armando un gran alboroto, y eso puede servirles para escapar.  Algunos compatriotas aquí dentro están descontentos. Cuando sepan que estas entre los rebeldes tal vez quieran unirse a ti, ARNUWANDA.

-Gracias amigo. Te debo una.

Me despido del joven con un apretón de manos. Desciendo por la cuerda para sumergirme en las tinieblas. Lo que parece disiparse ahora es mi mala suerte.

continuará ...