Seguidores del BLoG

Mostrando entradas con la etiqueta Blog de Literatura. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Blog de Literatura. Mostrar todas las entradas

viernes, 1 de abril de 2016

AMARTIZAJE (CUENTO)


Amartizaje
Por Karlos Dearma.

El Kosmo 4 orbitaba pesadamente la luna. En su interior, un único y atribulado tripulante intentaba terminar con las necesarias reparaciones. La Tierra era ya un planeta inhabitable: Una lluvia de meteoritos había acabado con la civilización. Aquello era un hecho y Federico Vallejos, el solitario cosmonauta, trataba de asimilarlo. Por lo menos no estaba solo, pensó.

Un poco más allá, el resto de la flota estelar, compuesta por unas cincuenta naves, albergaba lo que quedaba de la especie humana. Vallejos se detuvo un momento frente a una escotilla para observarla. Abrumado por esa visión no se dejo abatir. Tenía orden de terminar con las reparaciones a la brevedad. Así se lo había dictado su jefe, el coronel Nielsen. ¿Para qué? Aun no lo sabía, pero era mejor obedecer las órdenes del cabronazi malhecho ese.

La respuesta no se haría esperar. La computadora le notifico que la nave insignia intentaba comunicarse con él. Se dirigió hasta la consola para responder.

-Aquí Kosmo 4, Vallejos se reporta.

-Le habla Nielsen. ¿Termino ya con los arreglos?

-Estoy en eso. Necesito dos días más y lo tendré.

-Ok. No esta tan mal para un inútil como usted. Escúcheme. Ni bien termine con todo fije un curso hacia Marte. Necesitamos saber si es viable una colonia allí. Ha sido elegido para averiguarlo. ¿Me copia?

La noticia lo golpeo. Al principio no pudo articular palabra. Se daba cuenta de la importancia de aquella orden. Desde el otro lado, Nielsen le hizo volver a la realidad con sus acostumbradas y vulgares demostraciones de poder.

-¡Vallejos, idiota! ¿Escucho?

-Eh, este, ¡Sí! Disculpe. Tengo  preguntas. Mi nave no es muy apropiada para un amartizaje. Podría hacerme pedazos al bajar. ¿No ha sido evaluado esto por ustedes?

-Oh, claro que sí. Lo que dice es perfectamente posible. Por eso lo elegimos. O es el primer humano en aterrizar en Marte con vida, o es el primero en estrellarse contra la superficie. En ambos casos sería un gran honor para usted. ¿Acaso no lo cree? No se olvide de algo más: ¡Es una orden y lo haré pedazos si no me obedece!

Hecha esta aclaración, Nielsen cortó. Vallejos lo medito por última vez: ¿Qué podía hacer un cobarde como él, más que obedecer? Carne de cañón: Entro a la cámara criogénica y durmió el sueño espacial del que lo despertaría su computadora unos meses después, en la órbita marciana. 

Le tomo un día mas reponerse de los efectos del vuelo pero cuando se sintió mejor se decidió a realizar el descenso. La maniobra era difícil pero todo salió bien. Era el primer humano en bajar al planeta rojo. La nave se poso de forma brusca sobre la superficie pero lo había logrado. Hubiera deseado descorchar una botella de champan, pero no tenia y estaba solo, o eso pensó.

Observo el paisaje que se extendía ante él. El sitio elegido era el interior de un profundo  cráter en donde esperaba encontrar refugio seguro. En lugar de ello pudo ver algo que se movía allí afuera. Un sentimiento de indescriptible terror lo invadió. El humanoide de casi dos metros de altura caminaba hacia la nave, embutido dentro de una escafandra. ¿Eran acaso así los marcianos? El ser se detuvo frente al ventanal. Vallejos asustado, exclamó:

-¡¿Es usted, Nielsen?!

-¡Vallejos, retrasado! ¿Quién mas creyó que podía ser? ¿Ziggy Stardust?

Era el imbécil del coronel pero: ¿Qué había sucedido?
Por un error en la carga de las coordenadas del viaje, la flota se adelanto y había llegado antes. Al pobre Vallejos la gloria de ser primero se le escapaba de las manos. 


Este relato participo del concurso "El Marciano" organizado por "El Circulo de escritores". Es la continuación de otro llamado "El último hombre". Debo agradecer la tan oportuna publicacion de uno de mis historietistas favoritos: Tute, que use para ilustrarlo. También incluye un pequeño homenaje a uno de mis rockeros más queridos: David Bowie. A ambos les dedico esta historia. Espero lo disfruten.  





viernes, 27 de febrero de 2015

LA REUNIÓN DE LOS DIABLOS


La reunión de los diablos
Por Karlos Dearma.

El infierno es una empresa como cualquier otra: Tiene un jefe (pues a Lucifer podríamos llamarlo su líder, Presidente o como se le dice ahora: CEO), gerentes  y una multitud de empleados (todos ellos, como supondrán, demonios) que administran las maldades y las almas de todos los pecadores que osaron, obvio, venderlas a cambio de algún turbio favor. 

Hasta les diría que lo más apropiado seria llamarlo una multinacional. Un gran conglomerado con influencia en todo el planeta que, como tal, ejerce su maligno poder de manera monopólica. Después de todo: ¿Quién osaría competir con el taimado Lucifer y su corporación de maldad globalizada? 

Bueno, algunos de ustedes me dirán que estoy equivocado. Y me hablaran de tal o cual empresa, banco u Estado que roba las almas y el dinero a millones. Algo de verdad no les falta. Pero lo más cierto es que todos ellos no son más que tributarios de Lucifer y compañía, sus mandatarios.

Desde que fue expulsado del cielo, el execrable, no ha hecho más que hacer crecer el tamaño de su poder por sobre los hombres. Aprovechándose de la debilidad y de los deseos inacabados de la humanidad, reina desde las tinieblas.

Y es así que lo tenemos, en su inmensa perversidad, preparando junto a sus esbirros, la reunión del directorio infernal, enviando las correspondientes invitaciones.  Pues como imaginaran toda empresa debe hacer su balance anual.

Los primeros en llegar al concilio serían sus lugartenientes Paimon, Belcebú, Astaroth y los otros demonios principales. Un poco después otros seres no menos repugnantes y horrorosos: Íncubos y súcubos, gárgolas y Leviatanes, Abaddon (el exterminador) sería también de la partida y algún que otro Bifronte. 

Y por supuesto, no podían faltar a la cita las delegaciones de los diferentes continentes. Representando a América del Norte, quien más sino, el “Gran Satán Yanqui”. El “Diablo” hispano, ejerciendo la presidencia “pro tempore” de la comunidad europea, arribo al mismo tiempo. Desde Asia, llego el antiquísimo Pazuzu y África envío a Cimerio.

Todo estaba casi listo para el inicio del cónclave pero la delegación sudamericana no llegaba, lo que impacientaba al iracundo Lucifer. Cansado de esperar y visiblemente enojado, Lucifer dio la orden de empezar, la impuntualidad lo sacaba de quicio. La reunión comenzó entonces sin los “sudakas”. 

Se debían designar dos socios para firmar el acta: Luzbel y Asmodeo (aquel miserable que tentó a Eva) se ofrecieron para tal fin. Lucifer se mostró satisfecho con esta actitud, tanto que su semblante comenzó a ablandarse: No iba a dejar que esos irrespetuosos sudakas le arruinen el día.

El primero en disertar fue el “Diablo ibérico”. Comenzó por hacer una exposición acerca de sus logros: La crisis, con su secuela de paro y desahucios, le había permitido captar muchas almas de clase media y alta.  La bonanza de su negocio era indudable, mostró varias encuestas serias que lo confirmaban. Lucifer, visiblemente satisfecho, le aplaudía y un batallón de aduladores le imito. El abismo comenzaba a animarse.

Le siguió el inefable “Gran Satán Yanqui” que, sin perder tiempo, hizo una demostración de soberbia como para eclipsar al “Diablo español”. Leyó una lista desordenada de sus logros en los últimos doscientos años: El exterminio de los indios, el racismo y los linchamientos a las minorías negras e hispanas, Vietnam, las bombas atómicas, los golpes militares en América latina, el FMI, la CIA, Irak, Afganistán, Bahía de Cochinos, las muertes de Kennedy y Luther King, y el Nobel para Obama. 

Afirmo que podía seguir leyendo logros por horas para demostrar su eficacia, pero no lo haría pues no quería cansarles con historia conocida, y todos le creyeron. El crecimiento de su poder en los últimos doscientos años era innegable y su terrible maldad los había beneficiado a todos. Lucifer, hinchado de dicha, pulso un botón y un show de fuegos artificiales ilumino el Averno. ¡El satán yanqui era insuperable!

Entonces, cuando un Pazuzu apocado por el yanqui se preparaba para su discurso, llego Mefistófeles con las malas noticias. El infernal recadero, como es su tradición, solía llegar siempre en el momento indicado, cuando todo parecía marchar sobre rieles, para aguar cualquier fiesta. 

Nada más apropiado para describirlo que aquel dicho: “El diablo metió la cola”. Los sudakas no llegarían pero mandaban una carta. La gravedad de la misiva obligaba a una lectura para todos los allí presentes; Lucifer, enfadado por la interrupción, asintió. La carta decía lo siguiente:

“Estimado Lucifer: Señor de los Infiernos, rey supremo de los demonios, diablos y espíritus malos; de nuestra mayor consideración:

Los aquí reunidos, representantes maléficos de todas las naciones de la América del Sur y Central, nos hemos congregado en este congreso alternativo para hacerle llegar una serie de planteos que consideramos de lo más oportunos pues la situación laboral en la que nos encontramos se ha vuelto insostenible.

Cansados de los permanentes abusos de su imperialismo luciferino, sumada la explotación a la que somos sometidos cotidianamente sin mayores beneficios en lo que a la maldad y la venta de almas se refiere, estado por demás intolerable pues las ganancias lejos de aumentar merman cada día, hemos decidido iniciar el camino de la liberación nacional y continental de los diablos, demonios y malos espíritus latinoamericanos. Conscientes de que el camino que iniciamos es duro y difícil pero con la certeza y la convicción de que la decisión tomada es la correcta, proclamamos lo siguiente:

La independencia de usted y de cualquier otro poder diabólico extranjero, la libertad de pensamiento y movimientos en cuanto a las malas acciones se refiere, y la igualdad y la fraternidad entre todos los diablos. Repudiamos desde ahora toda intervención foránea en lo que refiera a actos malignos y diabólicos, la compra-venta de almas, maquiavelismos y maldiciones: Seremos los explotadores de los bajos instintos nuestros porque es mucho mejor así.
Lo saluda a usted atentamente, ZUPAY. Presidente de la Asamblea de los comisionados diabólicos latinoamericanos. “

El malestar cundió en el Tártaro. Lucifer termino de escuchar el contenido de la carta y enrojeció, aún más, de la furia. Pues un tramposo como él no podía tolerar esas desavenencias. Indignado, frustrado y enfurecido por la Rebelión de los infiernos golpeo con fuerza la mesa y proclamo: ¡Pérfidos, me las van a pagar! 

sábado, 27 de diciembre de 2014

DEUS LE VOLT, DIOS LO QUIERE


Deus le volt, Dios lo quiere
Por Karlos Dearma.

“¡Matar a un infiel no es pecado, lo dice el Papa!“ Aquel monje vociferaba como un loco, los ojos parecían salirse de sus órbitas y un hilo de baba caía de la comisura de su labio. El espectáculo que daba era patético. Vestía como un harapiento. Era flaco y lucía enfermo,  pero eso no parecía disminuir el ardor con que gritaba su sermón: “¡A Tierra Santa, Dios lo quiere!”

Darek le observó, la visión le provocó algo parecido al asco. Despreciaba a los fanáticos y sus mentiras. Era nochebuena, hacia frío, y trató de calentarse acercándose a una hoguera. Pensó: “Nada cambia en navidad”; en especial para los siervos como él.

Darek había llegado a Constantinopla acompañando a los templarios. Le enseñaron que matar era un pecado y la culpa le asediaba: Tuvo que matar varias veces por su señor. 

Quizás en Tierra Santa lograse encontrar un perdón: ¿En dónde sino podría llegar a encontrarse más cerca de Dios? 

jueves, 18 de diciembre de 2014

SETI, EL EGIPCIO /// Capitulo 9


9   EL OASIS DE SAQ
Por Karlos Dearma. 

El oasis de Saq, camino de Canaán. Hemos dejado atrás hace dos días el mar Rojo. Y estamos a tres días del próximo oasis. Sin embargo ese no es mi destino. Mis hombres y yo somos la retaguardia de SALMANASAR. El grueso de la tropa ya ha partido. Debemos cuidar las espaldas del ejército.

Se, por mis informantes, que los egipcios vienen tras nuestro. Los comanda SETI de Abydos uno de los mejores guerreros de TUTMOSIS, y de todo el Egipto. Debo hacerle frente si es necesario. Confío en mis hombres pero preferiría evitar esto.

Junto a nosotros esta la tropa de ZIGGUR, bárbaros montañeses del ELAM, en esta misión a mi mando. No me gusta ZIGGUR: es un gigante bruto y mal llevado. No me inspira la más mínima confianza. Pienso  que SALMANASAR lo dejo aquí exactamente por lo mismo. Solo entiende el lenguaje de la fuerza y se me ocurre que tengo dos enemigos: SETI y ahora el animal maloliente llegado del ELAM.  

No tardamos en chocar. Intenta darme él las órdenes:
-Bien DUMUZI. Es hora de ponernos en marcha. Lo conveniente es salir al encuentro de ese SETI, aplastar a los suyos y matarlo. Yo mismo lo haré.
-No haremos nada de eso ZIGGUR. Estoy al mando y esperaremos unos días  tal cual lo ordeno SALMANASAR.
-No voy a esperar a que esa escoria egipcia nos sorprenda, iremos a buscarlo ya mismo. No valen nada. Ordenare a la tropa ponerse en movimiento.
-Me estoy empezando a fastidiar con tus gruñidos de cerdo maleducado ZIGGUR.
-¿Quién te crees que eres para hablarme de esa manera y mandarme? Una mujercita como tu DUMUZI debería quedarse como cortesana de los otros jefes del ejército y satisfacer sus apetitos carnales.

Cierro mi mano y lo golpeo con toda la fuerza en la cara. ZIGGUR cae con toda su humanidad de espaldas. Aturdido, sin entender muy bien lo sucedido, intenta levantarse pero no puede. Antes le aplico otro golpe y vuelve a caer. Sangra profusamente de su boca y creo ver unos dientes ensangrentados en la arena. Tengo brazos fuertes y aquellos que han conocido su fuerza han evitado ponerlos a prueba más de una vez.

Llamo a algunos de mis subordinados y se lo llevan. Intenta insultarme pero se desmaya. Masajeo mi puño dolorido con satisfacción. Hace un tiempo quería poner a este tipo en su lugar, exactamente de esta manera. Ahora vuelvo a tener un solo enemigo. ¿Qué se traerá entre manos SETI?

9  EL OASIS DE SAQ II
Por Karlos Dearma.

El Oasis de Saq, hacia allí vamos. Allí debe de estar SALMANASAR o debería, si es que no se ha rajado. Es la única fuente de agua entre el Mar Rojo y el sur de Canaán. A lo lejos podemos ver el verde de sus datileras.

Solo medio día más de viaje. El perro de Ashur eligió el camino más corto y difícil, por el sur de GOSHEN, el desierto. Podía haber saqueado MEMPHIS y no lo hizo.
No hemos tenido novedad del resto de nuestro ejército en casi dos días. Situación extraña conociendo el liderazgo de PEPI, y a mi amigo AMUN. Cuando lleguemos al oasis esperare noticias. Inútil seguir en esta persecución sin más refuerzos. Sin las suficientes fuerzas, poner distancia del Nilo, no es lo más prudente.  Por lo menos ahora. ANKH comparte mis pareceres.

-SETI supongo que te debe sonar extraño la falta de novedades de nuestro general.
-Sí. Es por ello que pienso sentarme bajo la sombra de una palmera, beber cerveza  y esperar  al mensajero.
-Ya queda poco por beber. Me pregunto si encontraremos resistencias. Me estoy aburriendo de este desierto y no me faltan ganas de golpear a algún hitita, o en su defecto a algún pordiosero del Elam.

Sonríe y debe ser el único que puede encontrar algo positivo de toda esta situación. Estamos con las reservas de aguas (y cervezas) al límite.

-Estoy casi seguro que encontraremos a algún grupo de SALMANASAR. Quizás tengas diversión más pronto de lo que imaginas ANKH: Escoria de todas las naciones del norte. Están allí aunque no los veamos aun. Enviare a un mensajero por AMUN. Tal vez mañana tengamos novedades.

Nuestro guía nativo se acerca: Esta nervioso. Los pastores de la región no están en los campos. Ninguno de ellos nos ha salido al encuentro, como acostumbran. Toda la situación me huele a una trampa. Estas montañas pueden ocultar a un ejército, me dice. Lo sé muy bien pero trato de no alarmarlo.

-A partir de aquí seguiremos la marcha en grupos más pequeños.  Guardaremos distancias entre los grupos para evitar encerronas. Marchare adelante.
-Le avisare a los hombres, si la cosa se complica guárdame para mí a algunos hititas.

ANKH sonríe y camina hacia sus soldados.

continuara ...




miércoles, 17 de diciembre de 2014

SETI, EL EGIPCIO /// Capitulo 8


8   MENEFER
Por Karlos Dearma.

Salgo a recibir al grueso de nuestro ejército a las puertas de la aldea. Un grupo de carros de combate se nos acerca y los campesinos se juntan para ver el espectáculo. Tengo a mi tropa lista para salir tras de SETI lo más pronto posible, solo me queda dar el parte a PEPI. Hemos ayudado a los aldeanos, capturamos a algunos desertores y nos hemos aprovisionado. Pero PEPI no aparece. La visión me desilusiona completamente por no decir algo menos agradable.

Alcanzo a reconocer en el carro que encabeza la columna a MENEFER el más engreído bocazas de los capitanes egipcios. Somos “Viejos conocidos”. De muy noble cuna él, nos formamos juntos en el ejército. Tenemos nuestras rencillas. SETI le ha hecho morder el polvo alguna vez por su actitud soberbia, cruel y autoritaria hacia sus subordinados. PEPI opto por separarlos: Caballería y carros. 

No nos tocó la mejor parte pero eso es lo que implica no ser de la más alta nobleza. Sumémosle a eso que “AMUN es  amigo de SETI” y el círculo se cierra. El carro se detiene casi delante de mí. MENEFER desciende sacudiéndose el polvo con elegancia y dedicándome una mirada desinteresada. Poco me importa.

-¡AMUN! Pensé que un porquero como tu estaría vendiendo su mercadería en Tebas.
- Tampoco me alegra verte. Creía que un buey como tu estaría tirando del carro de algún mercader venido a menos. Aunque veo que me equivoque.
-Algún día arreglaremos cuentas, tu plebeya insolencia aún no ha pagado sus deudas.
-Me temo que deberás esperar, ni bien llegue PEPI me marcho tras SETI.
-¿SETI? Ese cretino, otro que algún día me las pagara.
-No tengo tanta confianza en ti pero te deseo suerte con él: La última vez casi vuelves a tu casa arrastrándote con los codos. Pero: ¿Dónde está PEPI? Con él es con quien quería hablar, recién llegas y ya estoy cansado de tus rebuznos.

MENEFER Sonríe con malévola satisfacción:
-Camino de Tebas supongo. TUTMOSIS ordeno detener la persecución. El grueso del ejército vuelve hacia el Nilo.
-¿Qué?
-Has oído bien supongo. Solo traje mis “mil”. Resulta que las cosas en la capital están algo difíciles y faraón decidió llamar a su gente de más confianza cerca.
-Y a ti MENEFER te mando lo más lejos posible por lo que veo, hasta aquí.
-Tus chistes ya no me hacen gracia. Estoy ahora a cargo de esto. Debo vigilar estos oasis, cazar a los saqueadores, poner orden a esto.  Y tú regresaras a Tebas.
-Debo cabalgar hacia SETI informarle de esto y…
-Ya no. Estoy al mando y tú cumplirás las órdenes. Yo me encargare del resto.

Protesto pero es inútil. El imbécil se sale con la suya por ahora. No confío en MENEFER. Mi amigo puede estar en problemas o en camino hacia ellos. Y no es precisamente MENEFER el indicado para ayudarlo a salir de esto. Insisto con enviar mensajeros a SETI. MENEFER me dice que los enviara el mismo. Me alejo sin saludar. Voy con mi tropa y ordeno iniciar la marcha ni bien se hallan llenado las alforjas. Tengo que pensar en algo.

Quizás sea mi primer acto de insubordinación. 

continuara ...

martes, 16 de diciembre de 2014

SETI, EL EGIPCIO /// Capitulo 7


7   ANKH
Por Karlos Dearma.

Detengo la marcha de la columna para tomar un breve descanso; los jinetes están cansados y espero novedades de los exploradores. Estamos muy cerca del ejército en retirada: Pura intuición. En esta región ya no hay aldeas, solo rocas y alacranes, puro desierto color ocre de polvo y calor. Nos alejamos mucho del Nilo y eso puede preocupar a algunos de mis hombres.

Pero tenemos una misión.

Una montaña se me acerca. Es ANKH jefe de los mercenarios Nubios. Un negrazo enorme como todos los de su raza. Intrépido y valeroso como pocos de los nuestros. Respetado por los propios y por los míos, incluyéndome.

-¿Cuánto piensas detener la marcha SETI? Faltan algunas horas para que anochezca. Podemos continuar.
-Los soldados lo necesitan, un poco de descanso y recuperaran fuerzas y ganas para seguir.
-Ustedes los egipcios son todo un caso: un poco de sol y calor, y ya estáis listos para honrar la siesta. ¿Cuándo aprenderéis de nosotros los Nubios?
-La siesta es algo sagrado.
ANKH estalla en una carcajada estruendosa, su cuerpo se contorsiona y tiembla como en un gran espasmo.
-Sí, ¡Ja!, ya lo creo. Y ustedes sois los más creyentes de todos los hombres. Me pregunto: ¿Cómo no los aburren tantos dioses?
-En la variedad está la riqueza y la diversión, ese es el secreto. Además si uno se nos pone en contra con sus caprichos siempre podemos invocar la gracia de algún otro. Piensa en los pobres hebreos que tienen uno solo.
-Solo puedo compadecerme de ustedes los egipcios. ¿Hace cuánto que se fueron los exploradores?
-Unas horas, les pedí que volvieran al anochecer.
-¿Qué se traerá en manos el bastardo ese de SALMANASAR?
-Vuelve a Oriente, a Canaán o directamente a Mesopotamia si es listo. No estoy seguro que quiera probar nuestras espadas. Ya tuvo suficiente.
-De eso no estoy tan seguro SETI. El cerdo cabeza hueca ese intentará algo. Hizo un esfuerzo grande para tomar Egipto como para quedarse ahora con las manos vacías. 
-Para eso necesitara mucho Oro o la promesa de muchas riquezas. Deberá encontrar los hombres que lo sigan. Y luego de nuestra victoria le va a costar. ¿Cuántos estarán dispuestos a sacrificar su cabeza por él?
-Bueno, AMOSIS se ganó unos cuantos enemigos fuera de sus tierras. Hay algunos pueblos allí fuera que realmente odian a Egipto por culpa de él. Deberías preguntar por el mundo para ver lo que te digo.
-Lo sé ANKH. Por lo pronto intentare disuadir a SALMANASAR de volver sobre sus pasos. Debemos volver a la marcha ahora.

continuara ...



lunes, 15 de diciembre de 2014

SETI, EL EGIPCIO /// Capitulo 6


6  TEBAS
Por Karlos Dearma.

Tebas descansa aliviada. El ejército del faraón logro una clara victoria sobre los invasores y TUTMOSIS está de regreso en la ciudad.

Los festejos han acabado y el pueblo vuelve a su trabajo cotidiano. La ciudad parece recuperar su pulso: Campesinos que llevan sus frutos, artesanos  fabrican e intercambian con comerciantes mercaderías de todo tipo en medio de un gran bullicio. Braceros, cargan vigas y ladrillos, levantan nuevas obras públicas guiados por arquitectos y escribas. Los niños corretean felices por las calles de la ciudad. Mientras tanto me entretengo escribiendo sobre papiro los recuerdos acerca de los últimos tiempos.

Egipto es un país rico y todo parece volver a la normalidad. ¿Todo? Después de la muerte de AMOSIS la nobleza y el poderoso clero de AMON están divididos. Sin herederos vivos de AMOSIS, la lucha por el poder entre los pretendientes  ha desequilibrado el orden en nuestro pueblo. Una guerra entre hermanos interrumpida por la invasión de SALMANASAR.
 
Todos abrazamos esperanzados la llegada al poder de TUTMOSIS. Algo cruel, pero hábil conductor  y sobre todo inteligente: lo que es mucho decir para un faraón y he conocido a algunos. Un guerrero destacado como general victorioso y líder, miembro de una poderosa familia rica. Numerosos parientes lo secundan. Entre ellos se destacan sus hermanos BEBTI el militar y NASSOR el sacerdote, y sus hermanas CHAVI, inteligente y experta en las intrigas de palacio, y NYLA la más hermosa de las mujeres de Egipto.

La imposición de TUTMOSIS no ha estado exenta de discordias y del derramamiento de sangre. Nobles y sacerdotes acusados de traición han sido pasados por las armas. Su familia ha logrado comprar más lealtades que sus contendientes y por ahora la lucha parece haberse aquietado. Los díscolos han sido ejecutados o lograron escapar, entre ellos SETH principal aspirante al trono: Miembro  de una poderosa familia noble, ahora está refugiado más allá del Mar Superior en tierras de los argivos con una parte de sus seguidores. Sus parientes en Egipto han jurado lealtad al nuevo rey. Por lo demás no ha habido lugar para pactos. TUTMOSIS parece tener la situación bajo control pero por debajo  las divisiones persisten y se lo llama “El Usurpador”. Detrás de las muestras de afecto y adulaciones puede esconderse la traición. Y faraón intuye que su situación sigue siendo débil.

Estoy seguro que más allá del mar SETH planea su regreso.

continuara ...

domingo, 14 de diciembre de 2014

SETI, EL EGIPCIO /// Capitulo 5


5    DUMUZI
Por Karlos Dearma.

SALMANASAR intenta controlar a lo que queda de su ejército de 40 mil, poco. Se ha tomado el tiempo de cortar las cabezas a una decena de desertores para demostrar autoridad. No creo que sirva de algo, las deserciones siguen. 

Mi nombre es DUMUZI caudillo de mil, nací en MARI, soy mercenario  y llegue hasta aquí por el oro de Egipto. A decir verdad conseguí poco. No puedo negar las cualidades militares de mi jefe pero la muchedumbre que manda nunca fue un verdadero ejército. Sirvió contra los nómades del desierto  y las desunidas ciudades de Siria y Canaán. Pero los fenicios nos cerraron sus murallas y debimos resignarnos. 

El país del Nilo, contra lo que pensamos, supo organizarse mejor. Unos pocos líderes guerreros bastaron para darles esperanzas a unos pocos miles de soldados y a un montón de campesinos que casi no saben pelear. TUTMOSIS, PEPI, SETI son algunos de sus nombres. Nombres que nos ofenden como un insulto, como una bofetada, como la sed.

Detengo una pelea por un pellejo de agua entre los míos cuando SALMANASAR llama a sus jefes. La derrota enloquece a los hombres y los buitres del desierto vuelan sobre nosotros esperando por su carroña: Quizás algunos más de nosotros pronto lo seamos.  Se hacen presentes su segundo LIUMA líder de los Hititas, ARNE capitán de los hombres del norte, BIROS jefe de los mercenarios Helenos, OG caudillo del desierto, ZIGGUR comandante de los rudos montañeses del ELAM y yo. El resto se ha marchado con su poco de botín. Es más que suficiente a la casi perspectiva de perder la cabeza si los egipcios nos dan alcance. 

SALMANASAR habla:
-Continuaremos la retirada hasta Canaán. Podemos reagruparnos allí trayendo refuerzos de Mesopotamia y Asiria.
-¿Reagruparnos? ¿Bastara el oro para comprar más soldados?-OG, mirándome, se permite ponerlo en duda, la cercanía de la muerte suele darle valor a algunos hombres, como el contradecir a nuestro cruel jefe.
 LIUMA interviene:
-Lo mejor es  volver a Mesopotamia. La corte de Tebas está dividida. TUTMOSIS no se arriesgara a perseguirnos tan lejos. Por ahora.
Y BIROS aporta:
-Tal vez solo se contente con echarnos de Egipto. Pongamos primero distancia entre TUTMOSIS y nuestros cuellos. Luego nos reorganizamos. No creo que Egipto se olvide pronto de esto.
-Tarde o temprano vendrán por nosotros.-Interviene ARNE acariciando su espesa barba rubia-Mis hombres no tienen miedo de pelear pero son hombres del mar y no les gusta este desierto. Un poco de descanso y unas mujeres no les caerán mal. Luego enfrentaran a cualquier ejército.

Nuestro jefe sabe que no puede contradecir en esto a sus capitanes aunque quisiera. No desea un motín ahora. El oro nunca es suficiente en la derrota y las lealtades de los soldados a sueldo suelen ablandarse si este escasea. Su sueño de conquistar Egipto se  le escapa. 

Lleno de rabia, sin levantar la vista SALMANASAR contesta:
-Entonces en marcha hacia el Oriente ya mismo. En cuanto a ti DUMUZI te tengo “un trabajo”.

No me gusta la forma en que lo dice.

continuara ...

viernes, 12 de diciembre de 2014

SIBELIUZ


SIBELIUZ
Por Karlos Dearma.

Sibeliuz era apenas un engranaje más del sistema. Su tarea, por demás monótona, consistía en buscar infractores a las leyes del Estado. Era uno de los encargados de revisar la correspondencia digital y encontrar, entre esas miles de misivas, potenciales enemigos del régimen que gobernaba con mano dura las Tierras del Norte. Era conocida sobradamente la actividad de grupos rebeldes que periódicamente saboteaban las instalaciones militares y civiles del gobierno; y a pesar de los esfuerzos y recursos destinados  a sofocar dichas actividades, las mismas continuaban e incluso podía decirse que aumentaban en intensidad día a día.

Su labor en la secretaría de informaciones le insumía una gran parte de su vida. Sibeliuz buscaba entre los miles de mensajes, con ayuda de un descifrador electrónico, palabras consideradas subversivas: Entre ellas democracia, justicia social, igualdad, libertad, como así también represión, dictadura, dictador, u opresor conceptos que ofendían al “conductor“ del gobierno. Su eficacia era conocida. Gracias a él centenares de opositores habían sido capturados y ello le había permitido ascender varios espacios en la jerarquía del gobierno. Ahora dirigía su oficina, apenas una miserable cuota de poder, pero ello le enorgullecía pues recibiría del mismo líder una medalla.

La paranoia del líder, llamado Éufrates “El Iluminado”, llegaba a extremos de locura: Varios de sus íntimos habían sido incluso eliminados y era difícil acercarse a él. Pero ésto no se sabía más allá del círculo de cercanos al gobierno y era un delito difundirlo, penado con la muerte.

Arika, la novia de Sibeliuz, también trabajaba para el gobierno, aunque sus funciones eran diferentes: Formaba parte de los grupos policiales de élite encargados de capturar a los desobedientes. Cualquier actividad opositora, ataque u ofensa al líder (podía ser una simple broma) llevaba a la cárcel y posteriormente a la muerte. Arika era a su vez un elemento destacado de los GP y no sorprendió a nadie cuando fue convocada a la entrega anual de medallas a los servicios distinguidos, premio que le sería entregado por el mismo Éufrates.

El día de la ceremonia ambos novios partieron juntos al palacio presidencial, Sibeliuz la amaba y estaba orgulloso de ella. Cada uno formó junto a su tropa y todos esperaron la llegada del líder, hecho que se produjo puntualmente. El acto comenzó con un discurso breve, exaltando a los cadetes, seguido por la entrega de las medallas. Luego sucedió lo inesperado: una bomba estalló destruyendo el lugar, produciendo una gran cantidad de muertos y heridos; la plana principal del gobierno había muerto pero el líder salió ileso (El atentado había fracasado en ese punto) Arika fingió cubrir al líder pero luego, extrayendo su arma reglamentaria, le disparó varias veces matándolo en el acto. 

Sibeliuz, indignado sólo pudo preguntar: ¿Porqué? Arika lo miró y no respondió, le apuntó con su arma pero antes de poder gatillar fue derribada por una ráfaga de balas.


Devastado, Sibeliuz cayó de rodillas, sollozante. Unos minutos después, consolado por sus compañeros, pudo ponerse de pie. Entonces comprendió: Ahora que su padre había muerto sería él mismo el líder. Sibeliuz “El iluminado” camino entre los escombros, buscando la luz que le señalaba la puerta  y abandonó el lugar. 



Este cuento corto fue premiado por "El Circulo de Escritores" en el "8vo. Concurso: Relato basado en una imagen" 


jueves, 11 de diciembre de 2014

SETI, EL EGIPCIO /// Capitulo 3


3 ESCARAMUZA EN UN LUGAR LEJANO
Por Karlos Dearma.

AMUN está  impaciente. Es un excelente guerrero, de los mejores de Egipto. Capitán de 100, lo conozco desde hace largos años. Juntos, siendo muy jóvenes, nos entrenamos en el ejército de AMOSIS. Ahora es mi segundo y marchamos rápidamente hacia Oriente tras la horda descontrolada de SALMANASAR. Ceñudo se acerca cabalgando hasta mí.

- Espero tener la oportunidad de matar yo mismo al demonio ese.
- Lo alcanzaremos AMUN y tendremos su cabeza. Nuestros exploradores marcharon adelante hace cuatro horas, pronto tendremos novedades.
- Lo único bueno es que la Luna esta de nuestro lado. Es una ventaja que debemos aprovechar.
- Seguro lo haremos. Y no olvides que nuestra tropa es la mejor del Egipto, esa es otra ventaja. –AMUN  parece relajar su rostro y asiente con su cabeza.
- En unas horas amanecerá. Y el enemigo estará más que alerta.
- Los hombres estarán listos. No van a defraudarnos.

Un jinete desciende velozmente la colina delante de nuestra columna. Es uno de los exploradores que regresa. Sin apearse del caballo me da su informe. La retaguardia enemiga se encuentra a poca distancia de donde estamos, no más de 300 hombres saqueando una aldea de campesinos, distraídos en una borrachera imprudente, abusando de los indefensos, violando mujeres. El desorden reina en las filas de SALMANASAR. Sus soldados se entregan a una orgia demencial de destrucción sin pensar en las consecuencias. 

Su vigilancia esta relajada. Es una oportunidad de sorprenderlos y no la dejaremos pasar.

Ordeno a mis hombres para el combate, embestiré directamente sobre la aldea con mis jinetes, los arqueros Nubios se encargaran de los centinelas, la tropa de AMUN les cortara la retirada hacia Oriente. No hay más tiempo que perder.

Nos acercamos sigilosamente. Dispongo a los hombres en sus puestos, algunos minutos después todos estamos listos.
Doy la señal a los Nubios y comienza el ataque.

-¡Adelante guerreros de Egipto! … ¡Sin piedad para con los asesinos de nuestro pueblo! ¡Sabéis como hacerlo!
-¡Adelante! … ¡Por Egipto!

Una nube de flechas nos precede, los primeros enemigos caen hacia la muerte confundidos. Los caballos arremeten con fuerza y mis soldados, hijos de campesinos la mayoría y espadas en mano, siegan cuerpos. Los hombres de SALMANASAR mueren por docenas casi sin reaccionar ni saber que los está matando. El combate se agota pronto. Pero su jefe no aparece. AMUN les corta el paso a los que quieren escapar. Algunos intentan rendirse. No toma prisioneros y necesito uno. Lo busco. 

¿Adónde esta SALMANASAR?

Continuara ...



lunes, 8 de diciembre de 2014

SETI, EL EGIPCIO /// Capitulo 2


2   LA GUERRA INFAME DE SALMANASAR
Por Karlos Dearma.

El ejército en retirada marcha dejando tras de sí una senda  de destrucción. Cosechas y viviendas arden. Los pozos de agua han sido envenenados, los cuerpos de animales y de indefensos aldeanos comienzan a pudrirse, y decoran el paisaje como ejemplo de la más refinada obra de los hombres: El crimen. Los buitres, prudentes ante nuestra presencia, esperan por su turno. Me agradaría no darles el gusto pero ahora no hay tiempo de enterrar a los cadáveres.  Nuestro rey TUTMOSIS nos ha ordenado perseguir a los invasores y la orden es terminante: Exterminarlos.

Aplastarlos antes de que su ruta de sangre y muerte se extienda como una mancha de aceite por todo Egipto.  Mi nombre es SETI, capitán de TUTMOSIS,  jefe de cien, bajo las órdenes del general  PEPI. Dejare para otro momento los  detalles. El descanso que tomamos es breve. Nuestros exploradores nos informan que los enemigos se hallan a día y medio de distancia. Juntamos lo poco que queda y pueda servirnos para aprovisionarnos, y así volvernos a poner en marcha.

El calor es agobiante y los soldados están cansados pero aun así nadie se queja. Todos estamos ansiosos por arreglar cuentas con los hombres de SALMANASAR. El desierto nos precede pero al enemigo  también y las ganas de curar esta ofensa son mayores a los obstáculos que nos dificultan el paso.
SALMANASAR sí. Jefe del norte de Mesopotamia, Rey de Ashur. Logro juntar bajo su mando a varios millares de hombres. Experimentados guerreros  Asirios, mercenarios Hititas, acadios, sumerios, jinetes cananeos, arqueros elamitas, nómades  del desierto, de las montañas del norte de Mesopotamia  y hasta algunos helenos. Una muchedumbre desordenada y sedienta de oro, de tierras y de sangre. La crueldad de nuestros gobernadores en Oriente parece justificar el odio de estos hombres hacia Egipto y no le ha sido dificultoso a SALMANASAR unirlos contra mi patria.

Su plan de conquistar Egipto estaba fundamentado: La corte de Tebas,  luego de la muerte del faraón AMOSIS,  es solo un nido de intrigas y traiciones, lo que reina es la discordia entre los nobles y la lucha por el poder solo se detuvo ante la invasión. ¿Detuvo? Eso que digo está aún por verse. Espero el joven TUTMOSIS sepa cómo manejar los destinos de nuestro pueblo e imponerse a los díscolos nobles. Los tiempos son difíciles pero las armas lo han favorecido. Una rápida victoria sobre las fuerzas de SALMANASAR lo puso en retirada hacia Canaán. Sin embargo en la retaguardia las cosas están lejos de ser tranquilas. TUTMOSIS confía en su amigo PEPI para resolver lo más pronto posible la invasión. 

Y aquí me tienen perdido en mis pensamientos cuando mi general me hace llamar. Voy presuroso a su encuentro. Me acerco lentamente para encontrarlo perdido en “sus pensamientos”. Aun así advierte mi presencia.

-Ah SETI mi amigo, espero que tú y tus hombres hayan descansado un poco.
-Como cinco minutos, no lo suficiente como para desentumecer mi culo.
-Tenéis suerte de no ser infantería.
-Lo sé. ¿Qué me tienes preparado?
-Debes salir al encuentro de SALMANASAR con tu caballería, darle alcance y…
-Retrasar su avance hasta que llegues con el grueso del ejército,  y obligarle a dar batalla supongo.
-Leíste mis pensamientos. Sí, eso es exactamente lo que quiero. Sabía que podía confiar en ti mi amigo. Sois lo mejor que tengo, tú y tus guerreros. Pero no arriesgues un combate directo, te superan en número, solo hazle perder tiempo. Y empújalo hacia Oriente fuera de Egipto.
-¿Esperaremos los refuerzos de Tebas?
-No podemos. SALMANASAR seguirá haciendo sangrar a Egipto en su furia vengativa por la derrota que le regalamos. Además su tropa está muy debilitada y desmoralizada. Supongo podremos, y tendremos que arreglarnos solos. Te daré 100 hombres de a caballo más, la tropa de AMUN y llevaras 150 arqueros nubios. Ya están listos. Estarán bajo tu mando.
-Bien. ¿Cómo están las cosas en la capital?
-TUTMOSIS decidió regresar para ahuyentar los posibles complots. Algunos nobles no esperaban un resultado tan favorable de esta campaña. Creo que incluso estaban dispuestos a pactar con SALMANASAR. TUTMOSIS necesita una nueva  victoria. De ser posible definitiva.
-Me pongo en marcha. Mis 100 ya están listos.
-Contaba con eso, mucha suerte mi amigo.

PEPI estrecha mi mano y voy a por mis jinetes y caballo. Los hombres tienen armas, provisiones y monturas listas. Nos ponemos en marcha. El sol de la tarde parece una inmensa bola roja que golpea alegremente  con su látigo de fuego la tierra cansada. Los buitres al fin tendrán su turno. Muy a mi pesar de ello comenzamos a alejarnos del campamento. El resto del ejército pronto nos seguirá en la marcha.

continuara ...