Seguidores del BLoG

viernes, 27 de febrero de 2015

LA REUNIÓN DE LOS DIABLOS


La reunión de los diablos
Por Karlos Dearma.

El infierno es una empresa como cualquier otra: Tiene un jefe (pues a Lucifer podríamos llamarlo su líder, Presidente o como se le dice ahora: CEO), gerentes  y una multitud de empleados (todos ellos, como supondrán, demonios) que administran las maldades y las almas de todos los pecadores que osaron, obvio, venderlas a cambio de algún turbio favor. 

Hasta les diría que lo más apropiado seria llamarlo una multinacional. Un gran conglomerado con influencia en todo el planeta que, como tal, ejerce su maligno poder de manera monopólica. Después de todo: ¿Quién osaría competir con el taimado Lucifer y su corporación de maldad globalizada? 

Bueno, algunos de ustedes me dirán que estoy equivocado. Y me hablaran de tal o cual empresa, banco u Estado que roba las almas y el dinero a millones. Algo de verdad no les falta. Pero lo más cierto es que todos ellos no son más que tributarios de Lucifer y compañía, sus mandatarios.

Desde que fue expulsado del cielo, el execrable, no ha hecho más que hacer crecer el tamaño de su poder por sobre los hombres. Aprovechándose de la debilidad y de los deseos inacabados de la humanidad, reina desde las tinieblas.

Y es así que lo tenemos, en su inmensa perversidad, preparando junto a sus esbirros, la reunión del directorio infernal, enviando las correspondientes invitaciones.  Pues como imaginaran toda empresa debe hacer su balance anual.

Los primeros en llegar al concilio serían sus lugartenientes Paimon, Belcebú, Astaroth y los otros demonios principales. Un poco después otros seres no menos repugnantes y horrorosos: Íncubos y súcubos, gárgolas y Leviatanes, Abaddon (el exterminador) sería también de la partida y algún que otro Bifronte. 

Y por supuesto, no podían faltar a la cita las delegaciones de los diferentes continentes. Representando a América del Norte, quien más sino, el “Gran Satán Yanqui”. El “Diablo” hispano, ejerciendo la presidencia “pro tempore” de la comunidad europea, arribo al mismo tiempo. Desde Asia, llego el antiquísimo Pazuzu y África envío a Cimerio.

Todo estaba casi listo para el inicio del cónclave pero la delegación sudamericana no llegaba, lo que impacientaba al iracundo Lucifer. Cansado de esperar y visiblemente enojado, Lucifer dio la orden de empezar, la impuntualidad lo sacaba de quicio. La reunión comenzó entonces sin los “sudakas”. 

Se debían designar dos socios para firmar el acta: Luzbel y Asmodeo (aquel miserable que tentó a Eva) se ofrecieron para tal fin. Lucifer se mostró satisfecho con esta actitud, tanto que su semblante comenzó a ablandarse: No iba a dejar que esos irrespetuosos sudakas le arruinen el día.

El primero en disertar fue el “Diablo ibérico”. Comenzó por hacer una exposición acerca de sus logros: La crisis, con su secuela de paro y desahucios, le había permitido captar muchas almas de clase media y alta.  La bonanza de su negocio era indudable, mostró varias encuestas serias que lo confirmaban. Lucifer, visiblemente satisfecho, le aplaudía y un batallón de aduladores le imito. El abismo comenzaba a animarse.

Le siguió el inefable “Gran Satán Yanqui” que, sin perder tiempo, hizo una demostración de soberbia como para eclipsar al “Diablo español”. Leyó una lista desordenada de sus logros en los últimos doscientos años: El exterminio de los indios, el racismo y los linchamientos a las minorías negras e hispanas, Vietnam, las bombas atómicas, los golpes militares en América latina, el FMI, la CIA, Irak, Afganistán, Bahía de Cochinos, las muertes de Kennedy y Luther King, y el Nobel para Obama. 

Afirmo que podía seguir leyendo logros por horas para demostrar su eficacia, pero no lo haría pues no quería cansarles con historia conocida, y todos le creyeron. El crecimiento de su poder en los últimos doscientos años era innegable y su terrible maldad los había beneficiado a todos. Lucifer, hinchado de dicha, pulso un botón y un show de fuegos artificiales ilumino el Averno. ¡El satán yanqui era insuperable!

Entonces, cuando un Pazuzu apocado por el yanqui se preparaba para su discurso, llego Mefistófeles con las malas noticias. El infernal recadero, como es su tradición, solía llegar siempre en el momento indicado, cuando todo parecía marchar sobre rieles, para aguar cualquier fiesta. 

Nada más apropiado para describirlo que aquel dicho: “El diablo metió la cola”. Los sudakas no llegarían pero mandaban una carta. La gravedad de la misiva obligaba a una lectura para todos los allí presentes; Lucifer, enfadado por la interrupción, asintió. La carta decía lo siguiente:

“Estimado Lucifer: Señor de los Infiernos, rey supremo de los demonios, diablos y espíritus malos; de nuestra mayor consideración:

Los aquí reunidos, representantes maléficos de todas las naciones de la América del Sur y Central, nos hemos congregado en este congreso alternativo para hacerle llegar una serie de planteos que consideramos de lo más oportunos pues la situación laboral en la que nos encontramos se ha vuelto insostenible.

Cansados de los permanentes abusos de su imperialismo luciferino, sumada la explotación a la que somos sometidos cotidianamente sin mayores beneficios en lo que a la maldad y la venta de almas se refiere, estado por demás intolerable pues las ganancias lejos de aumentar merman cada día, hemos decidido iniciar el camino de la liberación nacional y continental de los diablos, demonios y malos espíritus latinoamericanos. Conscientes de que el camino que iniciamos es duro y difícil pero con la certeza y la convicción de que la decisión tomada es la correcta, proclamamos lo siguiente:

La independencia de usted y de cualquier otro poder diabólico extranjero, la libertad de pensamiento y movimientos en cuanto a las malas acciones se refiere, y la igualdad y la fraternidad entre todos los diablos. Repudiamos desde ahora toda intervención foránea en lo que refiera a actos malignos y diabólicos, la compra-venta de almas, maquiavelismos y maldiciones: Seremos los explotadores de los bajos instintos nuestros porque es mucho mejor así.
Lo saluda a usted atentamente, ZUPAY. Presidente de la Asamblea de los comisionados diabólicos latinoamericanos. “

El malestar cundió en el Tártaro. Lucifer termino de escuchar el contenido de la carta y enrojeció, aún más, de la furia. Pues un tramposo como él no podía tolerar esas desavenencias. Indignado, frustrado y enfurecido por la Rebelión de los infiernos golpeo con fuerza la mesa y proclamo: ¡Pérfidos, me las van a pagar! 

30 comentarios:

  1. Me ha encantado. Una muy buena crítica. Vaya cónclave tiene Lucifer. Muy bien por los Sudakas, más de un demonio debería aprender de ellos. Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola María, me alegra que te haya gustado. Alguien tenia que jugársela en contra a Lucifer je. Gracias por comentar, espero que estés bien, Abrazo.

      Eliminar
  2. Las guerras por la independencia de América nunca acaban!
    Muy bueno, Carlos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Esta es una guerra en clave de humor supongo pero si tienes razón: Los sudakas la tenemos que seguir peleando, me alegra que te haya gustado. Gracias por pasar y comentar. One Kiss

      Eliminar
  3. Estupendo y original relato, Carlos. Me ha encantado la cantidad de vocabulario que tienes para nombrar seres malignos, estoy impresionada!! :)

    Habrá segunda parte, no? Seguro que Lucifer les da su merecido a esos díscolos sudakas y no quiero perdérmelo ;)

    Un abrazo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es que le robe la agenda Julia je! gracias por comentar y me alegra que te haya gustado. Seguramente Lucifer les daría algún tipo de merecido: Debería pensarlo. Abrazo.

      Eliminar
  4. Hola Carlos, no estás muy lejos de la realidad en ciertos aspectos, según lo que he estudiado sobre estos temas, la tierra es un pastel repartido en trozos a diversos demonios y Lucifer, como cabe de esperarse, es el gran jefe. Aunque Abadón y Leviatán son términos que distan del grupo de los luciferinos. Muy buen texto.
    Saludos!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Creo que tienes razón aunque elegí convocar en mi relato a todo tipo de seres malignos y execrables. ZUPAY por ejemplo pertenece al folclore de mi país, por eso lo elegí para liderar la revuelta. Abrazo.

      Eliminar
  5. Increíble relato surrealista, Carlos, repleto de la imaginación que te caracteriza... y a la vez una cruda crítica.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Ricardo, y tienes razón con lo de la critica. Abrazo.

      Eliminar
  6. Crítica Infernal a cómo muchos Demonios vestidos de Hombres se reparten Almas Inocentes al mejor postor... ¡Me encanta todo el Elenco Diabólico!
    ¡¡Besis!! ;)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias por comentar Campanilla, me alegra que te guste. Y es cierto: Trate de hacer un esfuerzo con el elenco diabólico. Abrazo :)

      Eliminar
  7. Estupendo relato Carlos.
    Muy creativa la visión, enorme imaginación la tuya.
    Felicitaciones.
    Abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Que bueno que te haya gustado, Ricardo. Gracias, Un gran Abrazo!!!

      Eliminar
  8. Muy social y humanamente real,la sociedad sea democratica,comunista,socialista...cualquiera de esas cosas infernales esta corroida...dime loca pero en eso pensé..con tu relato..muchas gracias y besos!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es una de mis lecturas: Es un relato fantástico y muy político también. Gracias por comentar, me das mucho aliento. Besos.

      Eliminar
  9. Fascinante y original relato. El cónclave, organizadamente estructurado y jerarquizado, sorprende por su frescura de clases. Me ha encantado lo de los demonios de América Central y del Sur, que si lo equiparamos a la realidad, me recuerdan a los países emergentes, en su dinámica propia de demonios. Qué hilarante y chocante, un frente antihegemonista demoníaco que se enfrenta al Imperio. Brillante.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Marisa. Lo trabaje por ese lado como tu dices y tiene su costado político. El punto esta en la siguiente cuestión: ¿Por que los diablos no se iban a levantar contra el jefe? y lleva hacia asuntos de nuestras realidades también, sin perder el humor (el titulo sudaka -ofensivo en su origen- lo llevo como un blasón) me alegra que te haya gustado. Abrazos.

      Eliminar
  10. Respuestas
    1. Me alegra mucho Beatriz. Estas invitada a visitar mi blog cuando quieras. Saludos.

      Eliminar
  11. Interesantísima alegoría política disfrazada de elenco demoníaco. Me ha encantado. Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me pone muy contento Mar. Es un relato con trasfondo político, alegórico. Gracias por comentar. Saludos.

      Eliminar
  12. El mundo esta lleno de diablos amantes de poder pero siempre encuentran a algún que otro diablo que no esta dispuesto a quedarse debajo. Saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Si, claro. Coincido con el punto. Me alegra que te hayas pasado para leerlo. Saludos.

      Eliminar
  13. El mundo esta lleno de diablos amantes de poder pero siempre encuentran a algún que otro diablo que no esta dispuesto a quedarse debajo. Saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tenlo por seguro Isabel: Trepadores se llaman. Gracias por comentar, Saludos y espero que pases por el blog cuando quieras.

      Eliminar
  14. ¡Muy bueno!
    Una similitud muy fidedigna entre el mundo infernal y sus consecuencias en este mundo que nos ha tocado vivir :)
    Lo comparto :D
    ¡Un abrazo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Abrazos Carmen. Si la idea general del relato viene por esos rumbos amiga. Me alegra que te guste. Te espero pronto de vuelta por el blog. Feliz Semana Santa.

      Eliminar
  15. ¡Muy inteligente tu publicación amigo! me ha gustado mucho así como tu blog :D ¡Así que me he suscrito! Un abrazoooo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Tulkas !!! Un abrazo gigante man, me alegra que te haya gustado.

      Eliminar